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El sabor del amor (del sexo, qué coño!)

Como no sé qué contaros, hoy vamos a hablar de Sweet Release Woman. Derivando por la red llegué el otro día hasta él y ahora me asalta la gran duda de si la gente es mu' remilgá, o de si hay realmente muchas mujeres con serios problemas con el olor de sus flujos.

Vi una noticia en 20minutos.es sobre semen sabor manzana (qué queréis que os diga... me llamó la atención), así que decidí investigar sobre el tema y mis pesquisas me llevaron a nuestro protagonista de hoy.

Por 43 eurillos de nada tienes un frasquito con 60 cápsulas, a dos tomas diarias, un botecito al mes. En un plazo de 7 a 28 días el olor y el sabor de tu flujo habrán cambiado (a mejor, espero). Además, reduce el colesterol y ayuda al sistema inmunológico (hijas mías, todo ventajas...).

Y ahora, decidme si soy rara y preferiríais un "agradable y fresco olor y sabor a lavanda" (el femenino no especifica el sabor) en "esos momentos" o, mejor, las cosas como son... por mi parte está claro. Y a vosotras? No os cortaría el rollo encontraros un buen día con que vuestra chica sabe a macedonia?




Os iba a poner una frikada musical (es más mi estilo, qué se le va a hacer), pero me he topado con esto, que es hasta bonito, y me he acordado de Hormiga y de sus manos aterciopeladas (no os precipitéis, guarras). Una, que es una romántica... hala!

Nidito de amorrrrrrrrrrrr

Hola niñas. A petición de la audiencia os voy a enseñar mi casa, como la Preysler, aunque sin bombones ni Porcelanosa ni 257.427 cuartos de baño. Mi casa tiene escasos sesenta metros en los que, obviamente, no cabe más de un lavabo -y pequeño-. Pese a todo, es nuestro "nidito de amorrrrrrrrrrrrr" (justificación en la canción adjunta; hay cosas que no tienen precio -ni perdón de Dios-).

Bueno, pues nada, he aquí (arriba) el resultado de nuestro esfuerzo puentil. Falta algo en la pared de la cabecera, estamos en ello. Para valorar el gran cambio deberíais saber cómo era antes. La pared del fondo era color berenjena, las otras eran lilas y las cortinas y la lámpara eran naranjas... parecía la camiseta de un hippie. Ahora parece otra habitación, mucho más grande (aparentemente) y agradable; si la primera noche nos daba pena apagar la luz de lo que nos gustaba mirarla...

En fin. Ahora que ya estáis al tanto del estilismo decorativo de nuestra habitación de las guarreridas (de la mayoría), os invito a sufrir con este espeluznante testimonio sonoro, friki y horrible a partes iguales, a medio camino entre los peruanos de la Plaza Cataluña y la cantata de Santa María de Iquique... indescriptible. No se arranca hasta el minuto largo y dura casi seis pero después de los tres primeros (igual que los tres últimos) no os quedarán ganas de seguir escuchando; os doy permiso para no hacerlo.

Visitantes (episkeptes)


Hola niñas. Perdonad mi ausencia; el bricolaje y sus posteriores tareas de limpieza en profundidad me habían absorbido.

Como no tengo grandes cosas que contar (a menos que queráis que os ponga al día de las combinaciones de colores con las que hemos redecorado nuestra vida, claro) os pondré una cancioncilla de una mujer que me tiene robado el corazón, musicalmente hablando, aunque ya me gustaría estar como ella a su edad...

La cosa viene de lejos, Grecia me ha llamado siempre mucho la atención. Supongo que todos tenemos un país por el que sentimos debilidad... o no, no sé, en mi caso ha estado siempre muy claro. Bueno, un día una amiga me hizo escuchar algunas canciones de Eleftheria Arvanitaki, al principio no me dijo gran cosa, la verdad, pero luego... no pude parar de comprar sus discos.

La vi el año pasado en concierto en San Sebastián y este año en Barcelona y ya estoy deseando que vuelva... ay!

Por cierto, no sé quién le hace la web a esta mujer, pero absolutamente todas sus peores fotos estan allí colgadas...

Siento que gano cuando pierdo

Para compensar la rayada musical de ayer hoy os dejo otra... que a mí me pone de buen humor. Será que me gusta hacer la petarda, pero Abba me da subidón (las tristes no, que son para cortarse las venas).

El otro día, además, enganchamos La boda de Muriel en la tele... cuánto tiempo! Así que nos la tragamos y, pese al dramón de la peli, disfruté de los momentos más petardos como la que más, jajaja.

Y al saber que cierta personita está deseando hacer un Singstar (como que yo no... qué vaaaaa!) y que tiene los grandes éxitos de Abba... mi cabecita empieza a maquinar... de verdad que no te ves??? Me pido la rubia, que a ti te quedan mejor las faldas... ajajaja.

Molaría hacer un numerito como éste, que no?

Vidas que pasan sin importar

Estaba yo esta tarde planchando y, con eso de que tengo que llenar el iPod, escuchando toda esa música que hacía tiempo que no escuchaba. De repente, escuchando a Fangoria, una canción me ha hecho sentir... nostálgica? de una generación que empieza a no poder permitirse hacer locuras excusándose en su juventud? No sé... pero en un momento, Alaska & Co. me han bajao de la parra... que todo pasa, que los que hoy estamos mañana no estaremos y, lo que es peor, que nuestra existencia es insignificante y casual, como la de cualquier otro... que no somos más que más de lo mismo de siempre... qué penica, podió!

Hala. Os la pongo pa' que sus deprimáis...




Cena y marujeo

Siguiendo en mi línea de imágenes de dudoso criterio estético os dejo con ésta, échale! En mi defensa diré que tiene justificación (temática, no estética); mañana es el cumpleaños de Ruth y hoy le tengo preparada una noche de celebración en plan parejita.

Cuando le he dicho que habría cena especial (viniendo de mí eso asegura poco más que un par de latas; me esmero pero no siempre con éxito) se ha puesto muy contenta (y me he librado de la romántica velada que me esperaba en el Carrefour; la nevera da pena). Así que, arreglá pero informal, he recorrido el súper a la caza de la cena... y aquí estoy, aprovechando los últimos minutillos antes de ponerme el delantal para marujear.

Hablando de imágenes espantosas, he encontrado esto... la verdad, no sé por donde empezar a criticarla... jaja. Dios! Qué espanto!


Y ná, os dejo a la Martirio, pa' ambientar... ella sí que lleva bien lo del marujeo...

Catch me

Leyendo la entrada de Kathy Kane del otro día me dieron ganas de copiarle un poco la idea, jeje. Así que os voy a dejar una canción muy especial para Ruth y para mí. No sé por qué la banda sonora de Bandits se convirtió en "nuestra", pero así fue, quizás porque dominó gran parte del trayecto Barcelona Amsterdam en su Ibiza azul sin aire acondicionado (lo jubilamos hace bien poquito, por cierto), nuestro primer viaje juntas. Y de entre todas las canciones, tampoco sé muy bien por qué, ésta se convirtió en "la canción".

Como estos días pasados estuve un poco masoca, escuché la banda sonora un par de veces en el tren, aunque tuve que pasar esta canción (para no liarla, más que nada). Y como ahora ya puedo escucharla y regocijarme de ello pues hala, la cuelgo y la escucháis todas.